Ir al contenido principal

PRESTAME



PRESTAME HIJO O HIJA


  • Préstame tus manos, para que con ellas pueda seguir curando, ayudando, bendiciendo y acariciando.

  • Préstame tus pies, para que pueda seguir acudiendo a las llamadas de tantos desvalidos y para correr detrás de los que se descarrían tras cosas que aman.

  • Préstame tu lengua, para seguir dando buenas noticias a todos, denunciando las injusticias, consolando a los tristes, enseñando a amarse.

  • Préstame tus ojos, para mirar con ternura y cariño a toda la gente.

  • Préstame tu rostro, para sonreír a pesar de todo, para iluminar todas las situaciones con mirada de perdón, de gracia, de luz, de alegría y de paz.

  • Te pido, en fin, tu corazón, para que yo pueda seguir amando a mi manera.

  • Si me los prestas, no hace falta que te desprendas de ellos. Es muy sencillo: utilízalos tú, como si fuesen míos, como si ahora te los prestara yo.

  • Haz tú con ellos lo que estoy deseando hacer yo.

Comentarios